la f uentezuela.com
Almedinilla miércoles, 20 de junio de 2018

| PORTADA | LOCAL | PROVINCIA | REPORTAJES | FOTO DENUNCIA | DEPORTES | ENTREVISTAS | CULTURA | OPINIÓN | MÚSICA | ALMEDINILLENSES POR EL MUNDO | NECROLÓGICAS | ANUNCIOS |
OPINIÓN

OPINIÓN | Política
Dos faros sin luz

Miguel Ángel Santos Guerra
viernes, 04 de mayo de 2018 (11:00:41)

0 Comentarios - 73 Visitas

Imprimir

Creo que la Universidad debe ser un faro moral para la sociedad. Primero porque es un lugar donde se cultiva el pensamiento y la investigación, donde se busca la verdad. Segundo porque, como institución formadora, debe encarnar los valores en sus estructuras, en sus dinámicas y en los comportamientos de sus integrantes. Y tercero porque debe mantener una elemental coherencia entre lo que dice y lo que hace.

La política (los políticos) también deben ser un faro que alumbre a los navegantes ya que, en una democracia, los elegidos por el pueblo para gestionar el bien público tienen la obligación de constituirse en ejemplo permanente de ciudadanía.

Por eso cuesta creer lo que ha sucedido en la Universidad Rey Juan Carlos y en la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Lo que comenzó siendo una sospecha de corrupción política acabó destapando la corrupción académica. O, lo que es peor, la corrupción académica puesta al servicio de la corrupción política. A mí me parece tremendo que la Universidad albergue comportamientos de esa naturaleza al servicio del poder. Para los lectores de fuera de España (aquí estamos todos saturados del conflicto) contaré someramente los hechos.

A la presidenta de la Comunidad de Madrid (Partido Popular) se le acusa en un periódico de haber conseguido fraudulentamente un título de Máster de la Universidad Rey Juan Carlos. Las acusaciones son, fundamentalmente cinco: se matricula meses después de haberse iniciado el máster (fuera de plazo), no asiste a las clases a pesar de tratarse de un máster presencial, se cambian dos calificaciones de No Presentada por dos Notables, obtiene sobresaliente en asignaturas que ya habían desaparecido del curriculum y se “reconstruye” en su beneficio el acta de evaluación de la defensa del Trabajo Fin de Máster (TFM) con dos firmas falsificadas, según declaran la supuesta presidenta y la supuesta vocal de la Comisión que sostienen que nunca se ha celebrado ese acto. La firma que estampa en el documento “reconstruido” la supuesta secretaria se plasma también de forma fraudulenta ya que el citado examen no existió.

El concepto de “reconstrucción” de un documento que no aparece (que no existe) es también llamativo e indecente. Se debe hablar, más bien, de invención o de creación de un documento. De falsificación.

El TFM no aparece por ninguna parte: ni lo conserva la estudiante ni la Universidad (el Director de Máster dice que según normativa interna solo es necesario mantener los trabajos durante dos años). Ni la estudiante ni ningún profesor dicen de qué trataba. La presidenta de la comunidad de Madrid dice que no asistía a las clases porque los profesores la exoneraban de hacerlo a cambio de la realización de trabajos. Pero tampoco esos trabajos aparecen por ningún sitio.

El Director del Máster dice que el Rector le insta (¿le sugiere?.¿le propone?, ¿le impone?…) que “reconstruya” el acta. El Rector niega tajantemente que esa presión se haya producido. En cualquier caso, si se le estaba pidiendo hacer algo ilegal, el Director del Máster debió negarse de forma tajante.

Los estudiantes asisten perplejos e indignados al triste e injusto espectáculo. He oído varias declaraciones de estudiantes de esa universidad, interrogados por periodistas, que dicen cosas muy sensatas y comprensibles: ¿por qué a mí no me permitieron hacer la matrícula fuera de plazo?, ¿por qué a mí me obligan a asistir a las clases?, ¿por qué yo tengo que realizar exámenes…?, ¿por qué no defienden mis intereses el Rector y el Director del Máster, ¿por qué no me regalan los títulos?… Cuántos agravios.

Se pone en cuestión el nivel de exigencia de esta Universidad al expedir los títulos, el rigor para superar los controles de conocimiento, la falta de cumplimiento de la norma de presencia en las clases, la falsificación de firmas, la firma fraudulenta, la existencia de un mercado de titulaciones, las mentiras a granel, la acusación de presión al Rector por parte del Director del Master o la presión del Rector, si es que la hubo.

El problema añadido es que todas las irregularidades se ponen al servicio del poder. La Universidad concede un título a la autoridad de quien depende. Dudo de que el proceder hubiera sido el mismo si la alumna hubiera sido una persona anónima y no la presidenta de la Comunidad en la que está enclavada.

Un escándalo.

Un escándalo en una institución que debe ser un ejemplo de moralidad. Y más, a mi juicio, en una Universidad pública. Estoy convencido de que en esa Universidad habrá profesores ejemplares, autoridades honestas y alumnos esforzados. Estos comportamientos, por contra, son vergonzosos.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, de forma inaudita, descarga toda la responsabilidad del caso en la Universidad. ¿Qué le importa que la Universidad se hunda si ella se salva? Como Poncio Pilatos se lava las manos afirmando que dice la verdad. Me parece un ejercicio de cinismo insuperable. Ella, que ha sido beneficiaria de todas las irregularidades, debería reconocer al menos que ha tenido un trato de favor. Y debería admitir su participación en el fraude: matricularse fuera de plazo, no asistir a un máster de clases presenciales, no disponer de ningún trabajo realizado, no encontrar el TFM… Y probar de alguna manera que asistió a un acto que niegan que se haya celebrado dos firmantes de un acta que ella exhibe como prueba incontestable…

No sé lo que puede pasar por la mente de una autoridad política que enarbola como prueba fehaciente de que hizo el trabajo un acta falsa. ¿Es que cree que todos somos imbéciles? El que se considere lista no le confiere el derecho de tratarnos como tontos a los demás. ¿Qué interés pueden tener unos profesores en negar que se hizo un examen? Pero ella sí tiene unos claros intereses en decir que lo hizo y que duró un cuarto de hora (lo que suelen durar estas evasluaciones).

El partido, redoblando el cinismo, la aplaude y apoya en la convención que se celebra estos días en Sevilla. He sentido vergüenza al ver cómo aclaman sin reparos a una sospechosa a la que asedian los testimonios (evidentísimos para cualquier espectador imparcial) de un gravísimo fraude.

¿Qué es lo que aplauden los militantes del PP cuando en su Congreso de Sevilla se ponen de pie para aclamar a la señora Cristina Cifuentes? ¿Aplauden su gestión o haber conseguido un título sin realizar los trabajos y exámenes preceptivos? ¿Cómo pueden aplaudir a una persona que enarbola un acta de un examen que no hizo? ¿Quién mejor que ella puede saber que ese certificado es falso?

El Partido Socialista y Podemos deciden presentar una moción de censura y Ciudadanos, que lleva el banderín de la lucha contra la corrupción, inexplicablemente, no la suscribe alegando que quienes la presentan quieren repartirse los sillones. No, señor Rivera, no se puede decir con rigor que cuando otros hacen una moción de censura es para repartirse sillones y cuando la suscribe Ciudadanos es para denunciar la corrupción. Todos pueden buscar sillones (incluido usted) y todos pueden denunciar la corrupción (incluidos los adversarios). De lo contrario usted estará defendiendo la ética de aquella singular manera: “ética es aquello de lo que los demás carecen”.

El profesor de esa misma Universidad Salvador Perelló (militante del PSOE), que destapó el escándalo, dice que le llegaron en un sobre cerrado y anónimo informaciones sobre el fraude que se estaba cometiendo en el Máster. Y las entregó a un periódico. Por un burdo mecanismo intelectual se ha desatado la furia del Partido Popular contra él y le han llamado psicópata y conspirador. ¿No es su deber denunciar la corrupción? Ya se sabe: cuando el dedo señala la luna, el necio mira la mano.

Ciudadanos, que había pedido una comisión de investigación, no acepta la pretensión del PP de poner el foco de la misma en el denunciante en lugar de ponerlo en los hechos delictivos. Pide la dimisión de la Presidenta. Yo también.








Añadir comentario

LOS COMENTARIOS SERÁN REVISADOS ANTES DE SER PUBLICADOS.
La Dirección de La Fuentezuela no publicará aquellos comentarios que sean ofensivos, contengan insultos o supongan una falta de respeto manifiesta hacia el contenido o autor del texto.

ES NECESARIA UNA DIRECCIÓN DE EMAIL VÁLIDA EN LA QUE SE RECIBIRÁ UN CÓDIGO DE ACTIVACIÓN QUE DEBERÁ VALIDAR PARA QUE EL COMENTARIO SEA PUBLICADO.

Esta dirección NO será utilizada para ningún otro tipo de envío ni se hará pública.

Nombre:
Email: (El email no será publicado)
Comentario:
Debe introducir el código de validación antes de enviar su comentario.

He leído y acepto la Política de Privacidad incluida en el Aviso Legal.




Noticias mas recientes Noticias mas visitadas Noticias mas comentadas Últimos comentarios  







| PORTADA | | | | ANDALUCÍA | NACIONAL | SALUD | COMARCA | RINCÓN LITERARIO | LOCAL | PROVINCIA | REPORTAJES | FOTO DENUNCIA | DEPORTES | ENTREVISTAS | CULTURA | OPINIÓN | MÚSICA | ALMEDINILLENSES POR EL MUNDO | ESPECTÁCULOS | NECROLÓGICAS | ANUNCIOS |
| AGENDA | GALERÍA FOTOGRÁFICA | TELÉFONOS | EL TIEMPO | HEMEROTECA | ENLACES | CONTACTO | AVISO LEGAL |

Web desarrollada por A.R. Comunicación e Imagen sobre una resolución óptima de 1024x768